¿Qué le pasa a mi perro? ¿Será estrés canino?

Nuestra propuesta consiste en un proceso para reducir el aburrimiento y la ansiedad que puede sufrir tu amigo “perruno” en la ciudad, implementando en vuestro día a día más juegos, planes y una alimentación más activa.

 

¿Sabes que los perros se aburren? ¿Crees que la ciudad es un entorno cómodo para un perro?

Pues sí, tu mejor amigo, ese que vive contigo en casa, en esa casa que compartís en la ciudad… Ese gran amigo tuyo, probablemente tiene un buen aburrimiento “perruno” del que podría hablarte largo y tendido, si supiese hablar, claro.

Un ambiente poco estimulante puede causar problemas psicológicos en los perros, estrés e incluso depresión, que suelen venir acompañados por problemas de comportamiento.

No obstante, el enriquecimiento ambiental es un proceso que propone ayudar a los perros urbanitas a liberar el estrés de vivir en la ciudad. A continuación, te damos seis ideas sencillas para conseguirlo: entre ellas, fomentar sus relaciones con otros perros y humanos de forma divertida, hacerles trabajar por su comida, enseñarles nuevos trucos y hasta crear pistas de rastreo durante los paseos.

La ciudad y el estrés canino

La ciencia ya ha demostrado que los perros tienen comportamientos naturales, innatos, que necesitan conservar para crecer felices y mantenerse sanos. Pero la realidad va más allá: tu compañero “perruno” tiene emociones que podríamos catalogar como positivas y negativas. Entre las positivas encontramos el placer de la búsqueda o el rastreo, el juego, el cariño y el cuidado hacia sus seres queridos, o el placer sexual; y entre las negativas, el miedo o el enfado, así como la frustración, explica la zoóloga Cheryl Morris.

Un entorno perruno estimulante es un primer paso para evitar el aburrimiento y reducir el riesgo de problemas psicológicos asociados; entre ellos, la ansiedad por separación, el estrés canino, el destrozo de muebles y cojines o que se haga “pis” en casa. Y ahí entra en juego el enriquecimiento ambiental canino. ¿Y esto qué es? “De forma amplia, lo entendemos como la puesta en marcha de medidas dirigidas a aumentar la complejidad psicológica, social y física del entorno donde vive el perro”, describe Kate Mornement, experta en comportamiento animal.

La ciudad ofrece un entorno bastante hostil a tu perro, no le ofrece muchas posibilidades para relacionarse con otros perros. Pero más allá de las relaciones, la ciudad hace algo más en tu compañero “perruno”, bueno la ciudad y tú. No permitimos a los perros desarrollar libremente sus instintos, y no debemos olvidar que los perros siguen siendo una raza que procede del salvaje lobo. En nuestro civilizado entorno un perro no se relaciona con otros de su especie, no rastrea, no caza, no se ejercita todo lo que haría viviendo en un entorno natural y no ejercita su mente, que se queda ociosa la mayor parte del día. Esto explica que aparezcan emociones negativas como el aburrimiento y la frustración y, con ellas, problemas de comportamiento asociados como ladridos excesivos, destrucción de objetos y orinas dentro de casa.

Pero no solo eso. Los científicos han demostrado que los perros que viven en un entorno pequeño, con restricciones espaciales y poco variado, tienen muchas probabilidades de sufrir estrés canino crónico, miedo y frustración. Esta situación poco deseable puede conllevar la aparición del temido -y frecuente- problema de ansiedad por separación, cuando el perro permanece solo en casa.

 

El llamado enriquecimiento ambiental, que estimula tanto la mente canina como su entorno social y físico, es importante para el bienestar psicológico del perro, y también para proteger su salud. El objetivo es incrementar las posibilidades de conducta natural del perro y facilitar que tenga mayores opciones para comportarse como él decida. Estos son algunos trucos divertidos para llevarlo a cabo:

  1. ¿Qué le gusta hacer a tu perro?

No todos los perros son iguales. Las ideas divertidas, por tanto, cambiarán en función de la personalidad del amigo de cuatro patas, pero también de su tamaño, raza e incluso de su edad. En este sentido, es fundamental contemplar al perro ¡y tomar nota de todas las actividades de las que disfruta!

¿Tu perro disfruta cuando juega con otros perros? ¿Prefiere el contacto humano? ¿Le gusta olisquear? ¿perseguir la pelota? ¿Le encantan los puzles de comida?

  1. ¿Cómo vamos de amigos?

Los perros, como los lobos, son animales sociales, viven en manadas y necesitan sentir que forman parte de un grupo que los acepta y protege. Tu perro necesita relacionarse con personas y con otros perros para sentirse parte de una manada.

En este sentido podemos hablar de lo positivo que puede resultar para un perro nuestra residencia canina, aquí puede socializar con otros miembros de su especie, en un entorno protegido y siempre atento a sus necesidades. Disfrutan al aire libre y en compañía, tienen piscinas y juegos.

  1. ¿Jugamos con la comida?

“La falta de estimulación mental en perros puede provocarles tantos problemas como una dieta no adecuada”, advierte por su parte el nutricionista veterinario Tony Buffington

No por llenar su cuenco de pienso le haces más feliz. En un entorno natural el perro tendría que buscar su comida para sobrevivir. Un ejercicio que proponemos para hacerles trabajar por su comida es ocultar por la casa algunas bolitas de pienso, y los comederos puzle para perros. Con estos sencillos ejercicios la comida será mucho más excitante y divertida.

  1. Juguetes sí, sí, y siempre sí

A los perros les encanta el juego y serán felices si te dispones a jugar con él y con su juguete. Con los juguetes están estimulando su cuerpo y su mente y le ayudas a desarrollar comportamientos sanos y naturales como el mordisqueo, persecución, lamido, entrega, respeto,…

  1. Entrenamiento divertido

Aprender cosas nuevas en compañía de su mejor amigo puede convertirse en una de las actividades preferidas de tu peludo amigo. Puedes empezar por lo básico, enseñarle a sentarse, a no tirar de la correa,… Funciona muy bien premiar con comida el aprendizaje y su esfuerzo.

Todo este tiempo juntos le estimula y le permite desarrollar su vínculo contigo. Disfrutar juntos al aire libre es otro premio añadido, no te pierdas esta experiencia juntos.

  1. ¿Jugamos al escondite?

Aprovecha las salidas al exterior para estimular a tu mejor amigo. Puedes probar a crear una ruta de rastreo en el parque. Esconder comida o juguetes en el parque puede ser una forma divertida para el paseo. Tu perro disfrutará al máximo si realizas esta actividad por la mañana, cuando el parque aún está mojado por el rocío y limpio de otros olores.

 

Todos estos recursos los tienes disponibles en Residencia Oasis tu hotel canino de 5 huesos. Tenemos años de experiencia en el cuidado de mascotas, entretenimiento, relaciones con otras mascotas, estimulación… Estas son las ventajas de contar con un equipo de expertos como nosotros, que podemos ir más allá de atender a tu perro en vacaciones. Podemos ayudarte a gestionar el estrés canino que supone la ciudad para una mascota. Para estar tranquilos lo mejor es profesionalidad, formación y experiencia, todo ello lo encontrarás en Residencia Oasis frente a los cuidadores privados que sólo pueden ofrecer un patio y su palabra. Con el rey de la casa no te la juegues, es mejor jugar con él/ella. ¡Os esperamos!